Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

sábado, 30 de julio de 2011

Mimo.



Tu silencio es mi prisión,
estática está allí mi alma
aferrándose sin voz
en tu mano acurrucada.
Sin querer volver a mí,
a mis días sin mañana.
Al sonido que le di
cuando triste te cantaba.
Tu silencio es mi prisión
 melancólica morada.

Tu silencio es mi prisión…
…entendí porque callabas.

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