Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

domingo, 25 de septiembre de 2011

Podría tatuar tu cuerpo entero en el mío,

lo único que no me gusta de ti es la distancia...


un centímetro entre tú y yo ya es demasiado lejos
Perdón por querer arrancarme a besos
la bronca que en ocasiones me da la vida,
cuando decide molerme a palos.
Yo me muerdo los labios y pensando tu boca
se me aquietan los días.
Cuanta falta me hacía tu dulzura en estos días,
La vida tajante haciéndome rodajas
Y tu meciéndome suavemente desde tu alma.
Como agua de lluvia, como agua bendita
cayendo en mi cuerpo y lavando heridas
y sanando heridas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Solo podría llevar tu nombre.


Me demueles, me destrozas
solo por no estar entre tu boca.
Como un río me creces desde adentro
arrastrando todo lo que hay en mí.
No tengo voluntad más que de amarte,
me devora la distancia colosal 
que te empeñas en hacer cada vez más grande.
Me derrotas, me derrotas con tu amor
me vences! 
Te quiero aquí conmigo, cada día, cada noche.
No hay un lugar en el mundo donde quiera estar
más que en tu cuerpo.
Me he vuelto adicta a tus caricias 
al abrigo de tus brazos en el viento.
Si amarte es un pecado 
pues soy la más grande pecadora
pero te juro por Dios 
que de esto no me arrepiento.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Caída libre.

Desplomarse.
Caer.
Extender los brazos al abismo y entregarse,
... cerrar los ojos para no ver más allá
y caer, caer , caer
ante los sordos, los mudos , los ciegos
sin que nadie pueda evitarlo.
Caer...Caer.
Ser pájaro sin alas que se despeña presuroso desde la cima de su suerte.
Caer en la magra soledad , completa, sin beso, sin abrazo
sin detenerse hasta el final
caer...caer....caer...





Cerré los ojos y me arrojé al vacío
no se que habrá más allá
pero esto estaba siendo una tortura par todos mis sentidos.



Miró a su alrededor y no supo donde esconderse
él era tan real como tú o como yo,
a nadie pidió permiso para nacer
y ahí estaba sin ganas de morirse.
Le agradecí su lealtad y lo dejé vivir
en un rinconcito dentro mío,
me prometió no hacer ruído,
y yo solo le pedí que al fin me deje respirar.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Siempre serás la ausencia que crece a mi lado
los ojos que hubiese querido mirar,
pero tu recuerdo es un abrigo para mi alma
que por alguna extraordinaria razón
ya no se siente sola.