Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

domingo, 21 de agosto de 2011

Espejismos.


Los dueños de lo imposible
de las lluvias, de las estrellas, los que aman en el aire y se tocan en los sueños,
se inventan con palabras.
Espejismos puros, indecifrables,
que no se atreven al abismo del amor mayúsculo
por no romperse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario