Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

viernes, 12 de agosto de 2011

Tuya.


Tú mi poema eterno
mis ojeras, mis desvelos,
mis deseos más ardientes todos en el sacrilegio de tu cuerpo.
Me amarras, me arrasas,
me extingues, me inundas,
me pueblas!!!
No necesitas ni tocarme para hacerme
tan tuya siempre.

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