No quisiera nunca ser tu tristeza,
cuando los días se callan
y en el silencio me encuentras
y yo aturdida del amor,
estigmatizada del después del dolor,
festejando el saberte aunque te añore
con la simplicidad que la vida me dio.
Pero
¿Que derecho tengo yo a ser tu tristeza?
cuando tú... tú para mí eres el sol.

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