Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

domingo, 25 de septiembre de 2011

Cuanta falta me hacía tu dulzura en estos días,
La vida tajante haciéndome rodajas
Y tu meciéndome suavemente desde tu alma.
Como agua de lluvia, como agua bendita
cayendo en mi cuerpo y lavando heridas
y sanando heridas.

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