Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

viernes, 23 de septiembre de 2011

Solo podría llevar tu nombre.


Me demueles, me destrozas
solo por no estar entre tu boca.
Como un río me creces desde adentro
arrastrando todo lo que hay en mí.
No tengo voluntad más que de amarte,
me devora la distancia colosal 
que te empeñas en hacer cada vez más grande.
Me derrotas, me derrotas con tu amor
me vences! 
Te quiero aquí conmigo, cada día, cada noche.
No hay un lugar en el mundo donde quiera estar
más que en tu cuerpo.
Me he vuelto adicta a tus caricias 
al abrigo de tus brazos en el viento.
Si amarte es un pecado 
pues soy la más grande pecadora
pero te juro por Dios 
que de esto no me arrepiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario