Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

viernes, 2 de septiembre de 2011

Siempre serás la ausencia que crece a mi lado
los ojos que hubiese querido mirar,
pero tu recuerdo es un abrigo para mi alma
que por alguna extraordinaria razón
ya no se siente sola.

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