Hombre alado.

Estaba llena de desolaciones,

de mutilaciones y palabras ahogadas.

Perdida en mis años sin tiempo

sometidos y solos.

Pero me dió alcance la dulzura

de tus caricias aladas

que de pronto mudaron mis silencios,

transformando agonías en virtudes.

Hay una constelación de estrellas en mis ojos

que lleva tu nombre

martes, 15 de noviembre de 2011

Río.

No necesito morir para saber que estoy viva,
ni lágrimas que me digan cuanto puedo sentir.
Soy un río grande, caudaloso y profundo
intuye donde nazco mas no donde es mi fin.

Me devoró el desierto, y luego caíste  lluvia
y tierra y barro y vida creciendo desde mí.
tu voz como arco iris me atravesó las aguas
y otra vez fuiste roca donde me vi partir.

Si aprendes a mirarte en mis partes profundas
mi amor estremecido encontrarás allí
y mientras tú silencio, te guardas en las sombras
seguiré siendo un río esperando por tí.

                                   Daniela Tomé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario