No necesito morir para saber que estoy viva,
ni lágrimas que me digan cuanto puedo sentir.
Soy un río grande, caudaloso y profundo
intuye donde nazco mas no donde es mi fin.
Me devoró el desierto, y luego caíste lluvia
y tierra y barro y vida creciendo desde mí.
tu voz como arco iris me atravesó las aguas
y otra vez fuiste roca donde me vi partir.
Si aprendes a mirarte en mis partes profundas
mi amor estremecido encontrarás allí
y mientras tú silencio, te guardas en las sombras
seguiré siendo un río esperando por tí.
Daniela Tomé.
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